jueves, 19 de julio de 2007

Cómo impedir el desarrollo del Perú y el mundo

“Se necesita herir y punzar a las multitudes, no por el malévolo prurito de ofenderlas y exasperarlas, sino por el generoso deseo de estimularlas para el bien y enardecer el coraje para la acción.”
Manuel Gonzáles Prada.

Como los Gobiernos al aplicar políticas de estado equivocadas, son los individuos agrupados en la denominada “sociedad civil organizada”, los que muchas veces hacen más por impedir o limitar el desarrollo. Si bien son muchos los factores que influyen en dicha actitud, la educación y la información que reciben juega un papel determinante, al influir en la manera cómo actúan o reaccionan en sociedad.

No a la inversión privada o extranjera

Está como ejemplo la hostil actitud que comunidades, ciudades y regiones enteras manifiestan cuando existe la posibilidad de que inversión extranjera o privada importante se dirija a zonas o sectores económicos de sus territorio; muchas veces incentivadas por ONGD con fuertes vínculos con el exterior, de donde se supone deberían venir, en lugar de trabas, ejemplos de cómo hacerlo en las mejores condiciones para los receptores. No lográndose por tanto entender que esa suele ser la única manera en que hoy se genera empresas, trabajo y riqueza, especialmente en países pobres o en vías de desarrollo.

Algo que por otro lado demuestra que muchos parece que no se han dado cuenta, todavía, que hace ya casi veinte años fracasó el sistema que quería lograr bienestar para todos restringiendo la libertad, eliminando a quienes no eran acordes con su programa, y siendo hostiles a la inversión extranjera y la propiedad privada; no obstante los encomiables objetivos que perseguía, aunque mediante el empleo de métodos ya desfasados por la historia y la razón.

China y otros ejemplos de cómo progresar en la actualidad

Hoy países como China, los de Europa del Este y hasta la misma Rusia, antiguos abanderados de dicho sistema, compiten conjuntamente al resto de países del mundo por lograr políticas que atraigan la mayor inversión extranjera o privada posible a sus territorios; con la convicción de que si se poseen grandes cantidades de por ejemplo recursos naturales, es lógico que se permita a quienes pueden explotarlos hacerlo en condiciones eso sí convenientes para cada región o país desde el punto de vista económico, legal, social y ecológico.

Incidiendo en China, desde que emprendió una política de apertura a la inversión extranjera a partir de la década de los ochenta, se ha ido convirtiendo en uno de los países con mayores índices de crecimiento anual. De forma casi parecida a Japón, que dejó de ser un imperio atrasado y distante cultural y económicamente de Occidente, cuando a finales del siglo IXX se abrió a la influencia extranjera.

Entendiendo la Globalización

Parece aún prevalecer la idea de que la Globalización es algo creado en los últimos años por principalmente empresas transnacionales para hacerse más poderosas, no una continuación de lo iniciado por los Vikingos, los Fenicios, Cristóbal Colón, etc., hace ya muchos siglos por el mero deseo que explorar y buscar nuevos mercados y/o productos. Lo cual por cierto contribuyó al mayor conocimiento e integración del planeta, y es lo que ahora simplemente se realiza de acuerdo a las circunstancias y contando con la inmedible ventaja del progreso tecnológico.

¿Qué tiene entonces que ocurrir para que muchos comprendan algo que incluso hoy es evidente con sólo mirar y comparar la realidad socioeconómica de las dos Coreas? En la del Norte dictadura, pobreza y atraso generalizado; en la del Sur libertad, bienestar y una población con el nivel más alto de rendimiento educativo en el mundo junto con Finlandia (según un último estudio al respecto de la OCDE).

Por una economía de mercado acorde con el desarrollo sostenible

Siendo consecuentes, lo que sí podría hacerse es rescatar lo mejor de aquel antiguo sistema económico y social, la ideas técnicas o modelos que pueden aún ser aplicados para generar desarrollo y bienestar en el actual contexto de economía social de mercado que prevalece en las sociedades de todo el mundo; y más aún, si algunos todavía sienten cierta nostalgia por dichos viejos modelos o sistemas económicos y sociales ya desfasados. En la forma, por cierto, en que muchos países europeos y otros del mundo desarrollado lo siguen haciendo.


¿Democracia para todos?

En resumen, de seguir tales actitudes de rechazo a la inversión internacional o privada por parte de algunos sectores de la “sociedad civil organizada”, se confirmará que el tan aclamado y hasta demagógicamente usado término Democracia, entendido en el más exacto sentido de la palabra, lamentablemente, no puede ser aplicado a cabalidad en sociedades fanáticas, mediocres, incultas y atrasadas respecto a modernos mecanismos de desarrollo y convivencia regional y mundial.

Adaptación del artículo que el autor del Blog publicó en la Revista "Riomar" de Iquitos-Perú, en agosto de 2002.

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