El Capitolio de La Habana. “Vas a flipar en La Habana” , me dijeron unos amigos españoles tras comentarles que iría a la capital de la isla caribeña de Cuba, a exponer una ponencia sobre el sector de la madera del Perú , en un congreso-taller desarrollado durante algunos días de septiembre de 2005. “Flipar” es en España algo parecido a la sensación de alucinar, pasar un momento inolvidable; aunque me ha costado definir si fueron finalmente momentos inolvidables por la sensación de fascinación o desilusión, lo que experimenté aquellos días visitando la isla de Fidel. Parque en La Habana. El turismo salvó a Cuba ¿Qué suscitó en mí tales antagónicas sensaciones? Quizá el hecho de haber apreciado evidentes signos de modernidad en torno al sector turístico y, a la vez, de indudable abandono en gran parte de la ciudad. Signos de modernidad que empezaron a erigirse luego de la apertura a la inversión internacional que Castro se vio en la necesidad de efectu...
Aproximaciones a la realidad de Iquitos, el Perú y el mundo.