Para ser presidente de un país lo normal es prepararse en lo académico y destacar en lo profesional; pero también ser un buen padre, vecino ejemplar y un ciudadano en general admirable. Los dictadores no encajan en dicha descripción porque suelen llegar al poder mediante prácticas antidemocráticas y hasta procedimientos nada santos. En el Perú, sin embargo, desde el 28 de julio de 2021 es presidente Pedro Castillo Terrones , un maestro que no habría ejercido nada o muy poco y que se dedicó a la labor sindical, la cual alcanzó su punto de mayor "trascendencia" cuando lideró una huelga magisterial que paralizó las labores escolares de junio a septiembre de 2017, con unas reivindicaciones que iban de mejoras salariales hasta el pago de deudas sociales atrasadas, pero fundamentalmente la oposición a que los maestros sean evaluados en el marco de un programa de meritocracia en la carrera magisterial que el gobierno de entonces pretendió implantar. Pedro Castillo Terrones (Imagen D...
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