Cuando a fines del 2008 terminó en España un ejercicio en el que comenzó a padecer los duros embates de la última crisis global, las noticias se hacían eco de los comentarios y pronósticos que economistas y especialistas hacían respecto de la misma y sobre todo de la duración y del momento en que se empezaría a salir de ella. Era opinión generalizada que el 2009 que comenzaba y que inclusive el año 2010, continuaría siendo dificultoso y que recién el 2011 el país volvería a generar crecimiento económico.
Mariano Rajoy, presidente español (Photo credit: Wikipedia). |
España no generó crecimiento y aumentó el número de desempleados
A abril de 2012 la economía y la sociedad hispana se encuentran acaso peor que a finales de 2008, pues el país no ha crecido económicamente en 2011 como unos años atrás se especuló; y los niveles de
paro, por tanto, han continuado aumentando
hasta superar los cinco millones de desempleados (más del 20%), siendo ello más acusado entre los jóvenes
entre quienes el desempleo ronda el 50%.
Ante ello, el Estado español ha ido reaccionando con diversas ayudas que sumadas al
coste de todas las demás puestas en marcha para paliar los efectos de la crisis
mundial, han acrecentado el nivel del gasto público a niveles muy superiores
hasta antes de la crisis cuando no significaba ninguna amenaza.
La crisis de deuda como efecto de la crisis global