Una investigación llevada a cabo hace poco con electrochoques en la Universidad de Oxford, que demuestra que los creyentes resisten más el dolor que los no creyentes o ateos, confirme acaso una nueva tendencia que desde el lado de la ciencia intenta confirmar la existencia de Dios, ante la creciente predisposición a no hacerlo. Al estar, tal vez, básicamente basado dicho credo en cuestiones un tanto abstractas. Se suele argumentar, en efecto, que el sólo hecho de basar la creencia cristiana en lo que teológicamente se conoce como fe (es decir, en algo abstracto, no demostrable con facilidad) es motivo más que suficiente para no creer en Dios, en Jehová, Yahvé, etc. Ignorándose que hasta el momento es precisamente ello, el origen de todo lo que respecto a ello se profesa; algo además avalado con la famosa frase evangélica que tilda de dichosos a los que “creen sin haber visto”. La majestuosidad de lo natural Creo, sin embargo, que existe algo material o tangible qu...
Aproximaciones a la realidad de Iquitos, el Perú y el mundo.